Conclusión
La fase de identificación del problema no es simplemente el primer paso dentro del proceso de preparación de un proyecto; representa el pilar fundamental sobre el cual se construye todo el desarrollo posterior. Esta etapa inicial, muchas veces subestimada, es en realidad una de las más críticas para garantizar el éxito y la pertinencia del proyecto. Dedicar tiempo y esfuerzo a un análisis riguroso y a la comprensión profunda del problema que se desea abordar permite que las fases subsecuentes, como la formulación de objetivos, la planificación estratégica y la evaluación de factibilidad, se apoyen en información sólida, relevante y contextualizada. Al abordar la identificación del problema, se establece el marco de referencia que orientará toda la ejecución del proyecto. No se trata solo de reconocer que existe una dificultad o una necesidad, sino de delimitar con precisión cuál es esa problemática, cuáles son sus causas, sus implicaciones y quiénes son los principales afectados....